Llevamos años estudiando el impacto transversal de la revolución social de la web en la política moderna. Nuestro primer acercamiento al objeto de estudio, se centró sobre el márketing electoral, y tomó como caso la campaña presidencial de Obama. Quien niegue a estas alturas que los nuevos medios sociales tuvieron una influencia preponderante en el resultado de las elecciones norteamericanas, puede estar despreciando el análisis de uno de los elementos claves en dicha contienda: el gran poder de los individuos, emproderados por la tecnología ampliamente disponible.
Tratamos de aplicar los resultados de la investigación a la contienda electoral pasada, pero infortunadamente fueron más las desilusiones, que la creación de casos de éxito propios que valiera la pena resaltar en un contexto investigativo. Cuando nos concentrábamos más en sustentar con casos de éxito, el ejercicio de la política (no el ejercicio del marketing político) potenciado por la web 2.0, se nos aparece en el camino un fenómeno social electoral de considerables proporciones, que puede constituirse en el futuro, en un caso de éxito de la aplicación de los principios de la revolución social de la web al proceso electoral. Este fenómeno tiene un protagonista: Antanas Mockus.
Aunque medios tradicionales de renombre en Colombia ya comienzan a dar cuenta del creciente fenómeno (léase Semana, Dinero, El Espectador, por solo resaltar algunos), hay un campo virgen aún en cuanto el análisis profundo del impacto de fenómenos, que como la #olaverde, está dando mucho de que hablar en los entornos web más populares y concurridos.
La nueva ciencia de las redes.
Los científicos de vanguardia están encontrándose con profundas interrelaciones en gran cantidad de sistemas biológicos, humanos, técnicos, sociales, etc. y están encontrando una realidad subyacente a todas, todos y todo. Quien quiera ahondar al respecto, puede dedicar 2 horas de su tiempo a mirar los siguientes documentales: El poder de los 6 grados de separación, y Us Now . Quien no lo desee hacer para reforzar su escepticismo, debe saber que despreciar la importancia de fenómenos impulsados por individuos empoderados por la modernidad, es como ignorar que el sol brilla. Por eso, un escéptico del poder de las redes sociales, está cordialmente invitado a encontrar los argumentos de vanguardia para reconstituir su pensamiento (y que acabamos de poner a dos clicks de distancia).
Usuarios poderosos
La nueva ciencia de las redes nos está mostrando con experimentos y observaciones tangibles, la importancia de los nodos fuertes en la construcción de dinámicas profundas de interrelación, que tienen impacto directo en la realidad. Nuestra investigación, nos lleva a pensar que la #olaverde tiene como patrimonio intrínseco, poco visible, pero fundamental, el contar con el concurso de inviduos que pueden ser considerados como “nodos fuertes”, capaces de generar muchas relaciones e interrelaciones. Vamos a citar solo tres ejemplos (los que pueden ser considerados los fashion): @juanes, @pirrytv, artistas en general. Quien esté invitado, por sus respetables convicciones, a trivializar el anterior argumento, debemos afirmarle que el mismo es puesto intencionalmente, y que hay otra realidad concurrente, prácticamente invisible, protagonizada por otro tipo de personajes, menos públicos quizás, pero que tienen un poder equiparable para mover multitudes: “los usuarios poderosos de redes sociales”. Ellos son parte importante del fenómeno, y están moviendo cantidades de gente, que a su vez, crean continuamente nuevos nodos y nuevas conexiones. Es un fenómeno que apenas comienza, pero que su inercia puede ser impactante.
Adentrándonos en la ola:
La #olaverde es una iniciativa, muy bien concebida, y que tiene como foco, promocionar desde Colombia, a un hashtag (herramienta semántica de Twitter) como “Trend Topic” o “término tendencia (popular)”. La genialidad de esta iniciativa, es su simpleza, y que escogió como término, uno con el cual perfectamente se puede hacer una campaña publicitaria con gran recordación e impacto. No hay duda, que esto ha sido utilizado como un simple pretexto, para generar una faraónica dinámica de interrelación, interacción, creatividad, debate, generación de contenidos, exposición de ideas a favor y en contra, y uno que otro conato de discordia.
Vamos a empezar a realizar un seguimiento (hay que decir que muy limitado, porque el volumen de información, que se está generando es abrumador) y para ello hemos creado un repositorio virtual para los mensajes que se están generando con el hashtag en cuestión, para futura referencia y análisis (esperamos que funcione).
Abajo ponemos a disposición un widget con el contenido que estamos resaltando a partir de la dinámica.
Esto apenas comienza, y es nuestro interés reflexionar profundamente sobre esta dinámica social; por eso postulamos que vale la pena tener los ojos puestos en “la ola”, porque puede llegar a constituirse en un verdadero tsunami.


